Bienvenidos queridos hermanos y hermanas en Cristo, a este espacio de encuentro con Jesús.A un encuentro franco y sincero, como al Señor más le gusta... y, seguro, a vos también.
Los argentinos tenemos una costumbre, un símbolo, un ritual... el de tomarnos unos mates.
El mate nos une, nos acerca, nos pone atentos ante el otro.
El mate es exactamente lo contrario que la televisión: te hace conversar si estás con alguien, y te hace pensar cuando estás solo.
Cuando llega alguien a tu casa la primera frase es 'hola'
y la segunda: '¿unos mates?'.
Esto pasa en todas las casas. En la de los ricos y en la de los pobres.
Esto pasa en todas las casas. En la de los ricos y en la de los pobres.
Cuando conocés a alguien por primera vez, te tomás unos mates.
La gente pregunta, cuando no hay confianza: '¿Dulce o amargo?'.
El otro responde: 'Como tomes vos'.
El sencillo mate es nada más y nada menos que una demostración de valores...
Es la solidaridad de bancar esos mates lavados porque la charla es buena.
El sencillo mate es nada más y nada menos que una demostración de valores...
Es la solidaridad de bancar esos mates lavados porque la charla es buena.
Y así se hace querible la compañía.
Es el respeto por los tiempos para hablar y escuchar,
vos hablás mientras el otro toma
y es la sinceridad para decir: ¡Basta, cambiá la yerba!'.
Es el compañerismo hecho momento.
Es la sensibilidad al agua hirviendo.
Es el cariño para preguntar, estúpidamente, '¿está caliente, no?'.
Es la modestia de quien ceba el mejor mate.
Es la generosidad de dar hasta el final.
Es la hospitalidad de la invitación.
Es la justicia de uno por uno.
Es la obligación de decir 'gracias', al menos una vez al día.
Es la actitud ética, franca y leal de encontrarse
Es el compañerismo hecho momento.
Es la sensibilidad al agua hirviendo.
Es el cariño para preguntar, estúpidamente, '¿está caliente, no?'.
Es la modestia de quien ceba el mejor mate.
Es la generosidad de dar hasta el final.
Es la hospitalidad de la invitación.
Es la justicia de uno por uno.
Es la obligación de decir 'gracias', al menos una vez al día.
Es la actitud ética, franca y leal de encontrarse
sin mayores pretensiones que compartir.
Te prendes a esta ronda de mates con Jesús?
Él te habla y te escucha y entre mate y mate, quien te dice, nos vamos conociendo un poco más...
pasá, el agua ya está calentita y esta vez, Cristo quiere compartir unos mates con vos...

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